LEYENDA APARICIÓN

LEYENDA APARICIÓN

El rey musulmán que dominaba la zona, Ceyt-Abuceyt, quiso conocer los distintos oficios de los cristianos apresados en el recinto amurallado. Entre ellos se encontraba el sacerdote conquense Ginés Pérez de Chirinos que explicó que era ministro de Dios en la Tierra y su oficio consistía en la celebración de la eucaristía mediante la cual el pan y el vino se convierten en el cuerpo y sangre del Redentor.

Esta respuesta motivó la curiosidad del rey musulmán que quiso presenciar el acto litúrgico. Ordenó al sacerdote cristiano celebrar la santa misa y para ello mandó traer de la ciudad de Cuenca las vestiduras y utensilios litúrgicos necesarios para la celebración de la Santa Misa.

Comenzada la celebración eucarística, el sacerdote se detuvo explicando que no podía oficiar porque olvidaron traer una cruz, elemento imprescindible que tenía que estar sobre el altar para la celebración del sagrado sacrificio. En ese preciso instante, por la ventana de la estancia,

entraron dos ángeles del cielo portando el lignum crucis que colocaron en el altar. El sacerdote recibió la Sagrada Cruz de manos de los ángeles ante la sorpresa de la corte del sayid y continuó la celebración.

De manera milagrosa la Santísima y Vera Cruz de Caravaca se había hecho presente permitiendo la celebración de la sagrada liturgia frente a Cristo Crucificado.

Ante la maravillosa aparición, el sayid y toda su corte se convirtieron al cristianismo y recibieron el sagrado sacramento del bautismo dando paso al inicio del culto cristiano en esta zona fronteriza con el reino musulmán de Granada.

(Extracto de la Homilía pronunciada por Cardenal Ratzinger 1 de Diciembre de 2002 en la Basílica-Santuario de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca)